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viernes, 22 de febrero de 2013

En un futuro no muy lejano la resaca se curará con nanotecnología


Enzimas y nanotecnología se unen para curar la resaca

Científicos de la UCLA desarrollan una pastilla microscópica que funciona como antídoto contra el alcohol

Un equipo de investigadores dirigido por ingenieros de la Universidad de California en los Ángeles (UCLA), Estados Unidos, ha identificado un método que acelera la reacción del cuerpo al consumo de alcohol, y que podría terminar con la resaca. El antídoto fue realizado mediante una combinación de enzimas, que fue introducida en una píldora de tamaño nanométrico.

Un equipo de investigadores dirigido por ingenieros de la Universidad de California en los Ángeles (UCLA), Estados Unidos, ha identificado un método para acelerar la reacción del cuerpo al consumo de alcohol, un hallazgo que podría terminar con la resaca. 

En un artículo publicado por Nature Nanotechnology, Yunfeng Lu, profesor de ingeniería química y biomolecular de la UCLA Henry Samueli School of Engineering and Applied Science y sus colaboradores describen cómo colocaron dos enzimas complementarias en una pequeña cápsula para acelerar la eliminación del alcohol del cuerpo. 

Esta combinación esencialmente procesa el alcohol de la misma manera que lo hace el hígado, explica la UCLA en un comunicado. 

Lu, autor principal del estudio, señala que dicha mezcla de enzimas puede ser ingerida en forma de pastilla, para alterar químicamente el alcohol presente en el sistema digestivo. 

"La píldora actúa de manera muy similar a cómo lo hace el hígado", afirma Lu. "Con más investigación, nuestro hallazgo podría ser utilizado como medida preventiva o antídoto para la intoxicación por alcohol." 

Las enzimas naturales del interior de las células a menudo trabajan en grupo para transformar moléculas o eliminar toxinas. Por ejemplo, la enzima conocida como ‘alcohol oxidasa’ puede promover la oxidación del alcohol, pero también puede producir peróxido de hidrógeno, que es tóxico. 

Por otro lado, otro tipo de enzima, la catalasa, provoca la descomposición del peróxido de hidrógeno en agua y oxígeno. La reunión de estas dos enzimas, por tanto, puede eliminar eficazmente el alcohol.

Píldoras microscópicas 

Los investigadores colocaron ambas enzimas en una cápsula polimérica de un diámetro de solo unas decenas de nanómetros (un nanómetro equivale a la billonésima parte de un metro). 

La pared de dicha cápsula solo tenía un nanómetro de espesor, esto es, era unas 100.000 veces más fina que un cabello humano. 

A pesar de su tamaño, esta cápsula protege a las enzimas y les permite entrar libremente en las moléculas del alcohol. De esta manera, la nanocápsula imita a los orgánulos, que son estructuras celulares que estimulan las reacciones químicas. 

Los investigadores utilizaron ratones para probar si esta píldora podía funcionar como antídoto tras consumir alcohol. En sus pruebas comprobaron que los niveles de alcohol en sangre de los ratones que la tomaron cayeron más rápidamente que en los ratones que no la consumieron: dichos niveles, en el grupo de animales que recibieron el antídoto fueron un 15,8% menores que en el grupo de control después de 45 minutos, un 26,1% inferiores a los 90 minutos y un 34,7% menores a las tres horas. 

En otra prueba para determinar cómo funcionaban las enzimas si estas eran consumidas al mismo tiempo que el alcohol, se constató que los niveles de alcohol en sangre de los ratones que tomaron el antídoto fueron un 10,1% menores que los de los ratones del grupo de control después de 45 minutos, un 31,8% inferiores a los 90 minutos y un 36,8% más bajos a las tres horas. 

"Dada la extensa cantidad de enzimas actualmente disponibles o potencialmente disponibles, podrían desarrollarse múltiples nanocomplejos enzimáticos de otras clases, para una amplia gama de aplicaciones”, afirman los investigadores a raíz de sus descubrimientos.
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