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martes, 4 de diciembre de 2012

La gripe imita al ADN para ser más nociva

La gripe imita al ADN para ser más nociva

Científicos de España y EEUU observan por primera vez la maquinaria genética que permite al virus replicarse y formar variantes capaces de saltar de animales a humanos. “Le hemos robado al virus los planos del motor”, resume uno de los investigadores.

Dos equipos científicos, uno de ellos español, le ha hecho las fotos más detalladas hasta la fecha a la maquinaria que usa el virus de la gripe para causar infecciones y pandemias en animales y humanos. Los investigadores han desvelado qué forma tienen unos componentes del virus llamados ribonucleoproteínas (RNP) que contienen la información genética del virus. Una vez entra en la célula, estas “máquinas moleculares” comienzan a replicarse multiplicando el número de virus y desatando una infección.


Dos estudios publicados hoy en Science, uno liderado por investigadores del Centro Nacional de Biotecnología (CSIC), desvela que la estructura de esa maquinaria tiene forma de hélice, parecida en su exterior al ADN. “Funciona como un muelle flexible que se puede retorcer y doblar, por lo que hasta ahora había sido imposible estudiar su estructura”, explica Jaime Martín-Benito, uno de los autores del estudio español. Esa etructura cambiante le da ventaja al virus para replicarse con más facilidad. El equipo de Martín-Benito ha troceado ese muelle en fragmentos, los ha fotografiado con un microscopio electrónico (en lugar de luz usa electrones, lo que permite ver estructuras más pequeñas) y después ha logrado recomponer la estructura de toda la maquinaria.

“Le hemos robado al virus los planos del motor y ahora ya sabemos cómo funcionan las piezas”, resume Martín-Benito. El otro equipo que publica hoy sus datos, del Instituto de Investigación Scripps (EEUU), destaca que esta es la primera vez que se observa la repliación de la gripe de forma directa. Los investigadores tomaron imágenes al microscopio en las que veían cómo a las RNP formadas les estaban creciendo nuevos filamentos. “Eran básicamente instantáneas de las RNP del virus replicándose, algo que no se había visto antes”, explica Robert Kirchdoerfer, coautor del estudio estadounidense, en una nota difundida por su institución
Alerta temprana

El trabajo ayudará a entender el proceso clave en el que dos virus de la gripe diferentes se recombinan para formar un tercero con un perfil y toxicidad nuevos. En ocasiones, pueden darse dobles infecciones con un virus de animales y otro de humanos. Cada virus tiene ocho RNPs, las maquinarias autorreplicantes, que pueden llegar a mezclarse para formar una nueva variante del patógeno capaz de transmitirse entre humanos. Se piensa que una recombinación así fue la causante de la epidemia de gripe española de 1918, que mató a entre 50 y 100 millones de personas. Un temor más reciente es el de la gripe aviar H5N1, que ha contagiado a humanos, pero aún no ha logrado hacerse transmisible entre ellos. La Organización Mundial de la Salud coordina desde hace medio siglo una red de vigilancia internacional para analizar las nuevas gripes que aparecen cada año y lograr atajar variantes peligrosas antes de que se extiendan.


Los nuevos trabajos no tienen una aplicación farmacológica directa, pero sí aclaran el camino hacia ella, explica Martín-Benito. “Para hacer un fármaco necesitas una resolución más detallada que a la que hemos llegado nosotros”, comenta. Sus nuevos datos, sin embargo, pueden decir si las hipótesis existentes de cómo se forman nuevos patógenos a través de la mezcla de las RNP son exactos, y en el futuro, encontrar fármacos que bloqueen ese proceso.
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